domingo, julio 25, 2010

La sospecha I

Sospecha de que tal vez no sea cierto lo que ocurre. De que lo hayn engañado, de que sin duda, se haya metido en el personaje de una letra de tango de las que nunca terminan bien. Sospecha y se rìe mientras fuma desesperado el último cigarro del paquete. El lejano cartel de Prohibido Fumar, al otro lado de la sala, no lo perturba. Está sentado a la esperam de las novedades, su camisa blanca revestida de un pullover marron, se apoya contra la espalda de la pared del pasillo, minetras ve pasar una camilla vacía. Alguien se fué. Alguien se va. Alguien viene. Sospecha, pero con la sospecha no hace nada. Juega con sus mans, parpadea, se arregla el bigote recién crecido. Se rasca la nariz, hace como que escucha del otro lado de la sala. Se acuerda de otros  días. Cualquier día, hasta el mismo ayer, son aquellos días cuando la sospecha acude a sus manos, lo toma de reojo y le cuenta al oido, que todo es cierto, que no hay vuelta atrás. Que la sospecha, duele en el pecho mas que la realidad. Porque lo deja inmovil, a la espera de la noticia que lo lleve al mas acá.
Al levantar la cabeza, el médico, camina hacia él, con el paso pesado, con la cabeza mirandose la punta de los zapatos, el estetoscópio  colgado al cuello una historia clínica y la cara de no saber como decir lo que tiene que decir.

No hay comentarios.: