domingo, septiembre 15, 2013

Que este domingo no te agarre desprevenido.
Que no sea lunes todavía, que no sea ahora la pesadilla.
Que no venga la semana a morderme el cansancio,
que no venga la rutina a decirme al oído,
que no queda mas que lunes tras lunes en esta vida y que la melodía aburre por ser repetida.
Que no hay entusiasmo que entusiasme,
que no hay pasión que apasione.
Que este domingo no te agarre desprevenido,
roto el lunes bien roto
por domingo sin saber la angustia.
Mañana es un día para olvidarse de mañana,
Hoy es un día para descifrar la semana,
la fiaca eterna.
La vida obliga.

Los días muertos

Los días muertos se levantan a buscarnos.
Tienen la pesadilla triste de la vida sin sentido.
No saben que cualquier esquina es doblar para cambiar el rumbo, doblar la boca y hacer una sonrisa, al compás del cielo.
Los días muertos tienen escalofríos. No saben de la lluvia que me llueve adentro cuando el sol sale y no vuelve más.
Tal vez haya que soñar con una felicidad que no tenga misterio,
y tocarle la ilusión al día
para que no se muera más.

domingo, septiembre 08, 2013

He

He leído los días viejos.
Los he visto pasearse por mis manos como gotas de mi mismo hechas y derechas.
Los he visto pulular por libros que no abro,
que aguardan en una biblioteca sin fin de dos caminos.
He leído lo que me espera,
Lo he visto pasear del brazo en una plaza.
Lo he visto revolcarse en el futuro.
Lo he visto acercarse y mirarme con su lupa que todo lo agranda.
He leído de todo,
y no he entendido nada.

Sólo la memoria tiene la virtud del recuerdo,
yo  no la tengo.

lunes, julio 22, 2013

Cielo

El cielo no te espera,
te llueve antes en forma de lágrimas.
Te transmite la inmensidad en una mañana de nubes negras
y te hace creer que existe algo enorme e inalcanzable.
Como el amor.

lunes, julio 15, 2013

Inmenso



En la inmensidad me espera un sueño,
de tintas negras y enteras. Nada de medias tintas en ese futuro.
Nada de lo que se hizo, de lo que se ha visto, de lo que se ha dejado.
Nada es lo que está ahora entre estas manos llenas de tinta negra.

En la inmensidad me espera un sueño, saberme héroe de la vida que vivo,
saberme extraño en la vida de los otros.
Si los que quiero tienen la palabra justa, la mirada precisa,
si los que admiro tienen el tiempo eterno, el gesto cálido.
Me pregunto porqué la inmensidad de tintas negras huele a tanto vacío junto,
a tanto ardor en el pecho,
a tanto estómago revuelto.

En la inmensidad me espera un sueño vacío,
porque la realidad que se sueña
es la que se llora
y la vida que se elije
es la que nos busca.