Nadie puede saber lo que hay detrás de nadie,
somos palabras que escondemos actos,
actos que buscan cómplices
y entre la palabra herida
y la palabra sanada,
aparece la palabra que nos ilumina un rato.
Creemos en palabras hechas y deshechas.
Creemos en actos rectos y directos.
Creemos que podemos saber que hay detrás de cada cosa, de cada alguien.
Pero no podemos pronunciar nuestro nombre
sin herir con el acto
de ser nosotros
los mismos
que no podemos sabernos.
¿Alguien sabe?
martes, mayo 28, 2013
lunes, mayo 06, 2013
Pausa
Cuando soy pausa no soy espera,
no soy costado de nadie.
Cuando soy pausa voy tras el tiempo que aún no perdí.
Cuando soy pausa no soy lo que yo quiera.
ni soy excusa para no ser manos.
Cuando soy pausa voy tras los ojos que aún no se mirar.
Cuando soy pausa no soy silencio.
Cuando no sea
decime que habra sido
de tanta quietud.
no soy costado de nadie.
Cuando soy pausa voy tras el tiempo que aún no perdí.
Cuando soy pausa no soy lo que yo quiera.
ni soy excusa para no ser manos.
Cuando soy pausa voy tras los ojos que aún no se mirar.
Cuando soy pausa no soy silencio.
Cuando no sea
decime que habra sido
de tanta quietud.
lunes, abril 29, 2013
Con la frente marchita
Vuelve a ser un viernes entre un día y su noche; un atardecer que no culmina o una mirada que se esconde.
Vuelve a ser un gigante sin tiempo el que tiene tiempo para darnos la palmada que nos empuja, hacia otro día, hacia otra historia.
Vuelve a ser uno el que le da cuerda al reloj de la vida para que se quede sin horas tanto desconcierto.
Vuelve a ser un gigante sin tiempo el que tiene tiempo para darnos la palmada que nos empuja, hacia otro día, hacia otra historia.
Vuelve a ser uno el que le da cuerda al reloj de la vida para que se quede sin horas tanto desconcierto.
sábado, abril 06, 2013
Luz sin nombre
Las luces no se apagan,
se escucharía un viento olor alado.
Se escucharía un susurro,
una lluvia indemne.
Se alimentarían los oídos de tiempo nuevo.
Se detendría el terreno que a tus pies vuelve a ser vivo.
Las luces no se cortan,
se escucharía el extraño sentido de la costumbre,
la anomalía del asco,
las entrañas de nadie al aire suelto.
Se nutrirían los deseos de tanto pasado muerto.
Se congelaría la pausa,
se quedaría quieta la tranquilidad.
y se quedaría mudo el silencio.
Las luces no se apagan cuando adentro nuestro hay tanta luz.
se escucharía un viento olor alado.
Se escucharía un susurro,
una lluvia indemne.
Se alimentarían los oídos de tiempo nuevo.
Se detendría el terreno que a tus pies vuelve a ser vivo.
Las luces no se cortan,
se escucharía el extraño sentido de la costumbre,
la anomalía del asco,
las entrañas de nadie al aire suelto.
Se nutrirían los deseos de tanto pasado muerto.
Se congelaría la pausa,
se quedaría quieta la tranquilidad.
y se quedaría mudo el silencio.
Las luces no se apagan cuando adentro nuestro hay tanta luz.
Desliz
Se desliza el sol por una espalda que es tobogán de reflejos. Huye de si mismo un poco el tiempo cuando querés atraparlo con las dos manos puestas así en cuenco, juntando el agua que vas a beber cuando la sed te sea única. Huye de si mismo el tiempo que tratas de atrapar como si fueras prisionero vos de el. Como es prisionero el agua de la sed, como es prisionero el día de una vida. Se desliza el sol por todo lo que no resbala y aún así, con los colores a tono y todo, no te queda otra que abrir un ojo, y luego el otro, y darte cuenta de una vez por todas que no todo lo que se desliza es todo, ni todo lo que se atrapa es tuyo.
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