miércoles, noviembre 21, 2012

Toco mi boca de tormenta



Si mi boca no te toca no existís.
No es un labio abierto el que te hace vivir un día.
Es un labio cerrado el que guarda el recuerdo de lo que no estuvo.

Si mi boca no te besa no sabes que yo existo.
No es una mano abierta la que te palpa la superfice,
Es un puño cerrado el que aprieta el vacío hasta hacerlo nada.

Si mi boca no me toca no existo,
No hay una piel que no sepa de los límites del cuerpo,
Es un órgano olvidado el que encierra, como cáscara la fruta de la lágrima.

Si mi boca no me besa no se que soy.

No hay palabra que no se deje 
escribir en el agua.

miércoles, octubre 31, 2012

Niño Quimera











El niño tiene los ojos de la madre
La cara del padre, la sonrisa del recuerdo,
El niño guarda las facciones de la abuela.

El niño no es un niño.
 El niño es una quimera.

lunes, octubre 08, 2012

Arenas Blancas



No hay ninguna pared de arena,
ni quietud que vuele sola.

No hay sinceridad que detenga la brisa,
ni mentira que se quede inquieta.

Se sabe heroica, ella, la que mira atrás.
Sostiene la nuca con las manos,
detiene vaivenes con dos pasos.

No hay capricho que se parezca a lo que quiero,
Se sabe triste, pero es la hoja que habrá que escribir.

Porque después de tanto dicho,
siempre habrá un hueco en blanco,
para que sea escrito con los dedos.

No hay que escribir en la arena blanca,
porque las paredes de arena son inquietas,
pero no se vuelan si nadie les escribe encima.

domingo, septiembre 23, 2012

Entrevientres



Es un vientre
que de dientes
tiene las puertas anchas.

Es la casa muerta
que se sienta destetada.

No razona los odios
como se piensan los temores.

Es una panza que asfixia,
y es el techo que te tapa
de carne con una sola palabra.

O es la cara que tiene el olvido antes de que te vayas,
Porque no tengo dos odios iguales a tus palabras

O es la brújula que te dice que el enojo no sale nunca,
por donde ya se ha ido.

Esa

La vida que elijo, la que me viene a buscar, la que hurga en mis zapatos por saber por donde he caminado, esa, esa que está a dos minutos de realizarse y después se desparrama como loca por todos lados, esa, la que quiere que la persiga y le pregunte dónde fue que he perdido el destino, o donde estuvo parado el silencio cuando hubo que hablar y decir en voz alta que la vida que elijo, esa, la que me viene a seguir como una sombra, la que sostiene las miradas que he visitado, la que cree que ser vista es estar con los ojos puestos en un espejo, esa, la vida  que elijo, la que viene a decirme que un día tal vez ya no haya ni esto, ni aquello, ni nada mas que decir: porque ya  he dicho todo lo que la vida que elijo quiere escuchar.