miércoles, octubre 31, 2012

Niño Quimera











El niño tiene los ojos de la madre
La cara del padre, la sonrisa del recuerdo,
El niño guarda las facciones de la abuela.

El niño no es un niño.
 El niño es una quimera.

lunes, octubre 08, 2012

Arenas Blancas



No hay ninguna pared de arena,
ni quietud que vuele sola.

No hay sinceridad que detenga la brisa,
ni mentira que se quede inquieta.

Se sabe heroica, ella, la que mira atrás.
Sostiene la nuca con las manos,
detiene vaivenes con dos pasos.

No hay capricho que se parezca a lo que quiero,
Se sabe triste, pero es la hoja que habrá que escribir.

Porque después de tanto dicho,
siempre habrá un hueco en blanco,
para que sea escrito con los dedos.

No hay que escribir en la arena blanca,
porque las paredes de arena son inquietas,
pero no se vuelan si nadie les escribe encima.

domingo, septiembre 23, 2012

Entrevientres



Es un vientre
que de dientes
tiene las puertas anchas.

Es la casa muerta
que se sienta destetada.

No razona los odios
como se piensan los temores.

Es una panza que asfixia,
y es el techo que te tapa
de carne con una sola palabra.

O es la cara que tiene el olvido antes de que te vayas,
Porque no tengo dos odios iguales a tus palabras

O es la brújula que te dice que el enojo no sale nunca,
por donde ya se ha ido.

Esa

La vida que elijo, la que me viene a buscar, la que hurga en mis zapatos por saber por donde he caminado, esa, esa que está a dos minutos de realizarse y después se desparrama como loca por todos lados, esa, la que quiere que la persiga y le pregunte dónde fue que he perdido el destino, o donde estuvo parado el silencio cuando hubo que hablar y decir en voz alta que la vida que elijo, esa, la que me viene a seguir como una sombra, la que sostiene las miradas que he visitado, la que cree que ser vista es estar con los ojos puestos en un espejo, esa, la vida  que elijo, la que viene a decirme que un día tal vez ya no haya ni esto, ni aquello, ni nada mas que decir: porque ya  he dicho todo lo que la vida que elijo quiere escuchar.

domingo, agosto 05, 2012

Mi vida

Me muerde un rato, no me deja que la agarre, con los dedos que tengo y me toma por sorpresa, y me bebe de golpe.
Como si yo fuera ese niño que viene con los años. Devora un niño añejo y me toma por sorpresa y soy presa de ese vaso.
Y me toma y me apoya en su mesa, y se ríe luego, con aliento a mi mismo; entre vapores de mí y alcohol.
Y me vuelca,como derrama vino la vida sobre la mesa,
cuando el codo torpe tropieza.

Porque con sus manos la vida muerde de un labio y de otro, del vidrio del vaso del vino que soy cuando ella me toma.

Yo seré así hasta que al fondo, en cualquier final que deje la ilusión para mañana,
seque mi sangre y se sacie el vida de la sed,
o se duerma, o se emborrache,
o se limpie las gotas que quedan de mi,
entre sus labios,
y me bese un poco,
ya seco yo,
mi vida.