Una ventanilla silenciosa se abre
y salen de tu boca, como manos
bien abiertas tus palabras.
No tengo que preguntarte
ni cuanto tiempo has vivido
ni cuantos relojes has roto
antes de marcar la hora
que aún no ha llegado.
Es dolor frecuente la brisa
de tu olvido a mil por hora.
Cualquier viento en un ahora
cual quier filo en una frase.
Cuando una mirada ajena
no hace a la tuya, la deshace.
jueves, junio 14, 2012
sábado, junio 02, 2012
Puntos cardinales
Un guiño de ojo,
una mueca de boca,
una gesticulación con los brazos.
Una palabra de aliento,
una palmada en la espalda
una sonrisa en los párpados.
Una frase que trajo un viento.
Un perfume que nadó en los mares-
Una textura que camina lento.
Un sobre sin nombre,
una abeja sin rumbo
un desierto sin norte.
Una manera de ser,
un despedir lo que ha venido,
una tragedia instantánea.
Un par de anteojos de sol,
una brújula de dos puntos,
y un sabor a inocencia,
que se vuelve misterio,
cardinal.
una mueca de boca,
una gesticulación con los brazos.
Una palabra de aliento,
una palmada en la espalda
una sonrisa en los párpados.
Una frase que trajo un viento.
Un perfume que nadó en los mares-
Una textura que camina lento.
Un sobre sin nombre,
una abeja sin rumbo
un desierto sin norte.
Una manera de ser,
un despedir lo que ha venido,
una tragedia instantánea.
Un par de anteojos de sol,
una brújula de dos puntos,
y un sabor a inocencia,
que se vuelve misterio,
cardinal.
viernes, junio 01, 2012
De madera
Una mano blanca,
de tan blanca ausente,
se hunde en el barro.
Le rebosa de ocre,
la tierra sin vida
que cae y cae
por el propio peso
muerto hacia abajo
y son gotas de lluvia
y son gotas de tierra,
espeza la niebla
resbala por el dedo
cuando se alza manchada
la palma hueca, y convada
que se levanta hacia el cielo.
Una mano negra
de tal negra muerte,
se hunde en tu pecho.
Le rebosa de sangre
la carne sin vida
que se hunde y hunde
por el propio impulso
vivo hacia adentro
y son gotas de sombra,
y son gotas de frío
Viscosa la carne,
resbala por el cuello
la panza hueca y convexa
se redobla hacia el suelo.
Una mano roja
de tanta paciencia
cierra el hocico de un puño,
rebate las astillas de una tabla.
se queja en un gesto de martillo
cansada de colores en sus uñas.
Harta de rascarse los humores
Quebrada de caer siempre
bajo el mismo suelo
la misma tierra
el mismo,
cuerpo.
de la misma manera.
de tan blanca ausente,
se hunde en el barro.
Le rebosa de ocre,
la tierra sin vida
que cae y cae
por el propio peso
muerto hacia abajo
y son gotas de lluvia
y son gotas de tierra,
espeza la niebla
resbala por el dedo
cuando se alza manchada
la palma hueca, y convada
que se levanta hacia el cielo.
Una mano negra
de tal negra muerte,
se hunde en tu pecho.
Le rebosa de sangre
la carne sin vida
que se hunde y hunde
por el propio impulso
vivo hacia adentro
y son gotas de sombra,
y son gotas de frío
Viscosa la carne,
resbala por el cuello
la panza hueca y convexa
se redobla hacia el suelo.
Una mano roja
de tanta paciencia
cierra el hocico de un puño,
rebate las astillas de una tabla.
se queja en un gesto de martillo
cansada de colores en sus uñas.
Harta de rascarse los humores
Quebrada de caer siempre
bajo el mismo suelo
la misma tierra
el mismo,
cuerpo.
de la misma manera.
jueves, mayo 31, 2012
Chin Chin
Tres copas de vino se duermen embebidas.
Tres manos de vino se durmen embebidas
Las detienen de caerse, estrepitosas al piso y quebrarse en llantos, una mesa y tres manos.
Tres manos de vino se durmen embebidas
Las detienen de caerse, frágiles en baldosas y fracasar en heridas, cuatro patas y tres codos.
Tres codos de vino se apoyan enseguida.
Los sostiene de esconderse , doblados en abrazos y demorarse en flaquezas, esa luz y estos brazos.
Una luz devino y les iluminó los dientes. Chirriaron de brindis, los paladares.
Saborear lo oscuro no es brindar chocando vidrios.
Reirse a las copas no es cumplir deseos.
Tomarse las copas no es tomarse la mano
Chocarse los codos no es chocarse los labios
Brindar por la vida no es brindarla.
Hay que romper los mitos para que los dientes te brinden a la boca lo que los labios partidos de deseos
no le dicen a las copas que por no tomar de las manos y no dejar que estallen, nunca habrán sido polvo de un vidrio que no has mordido.
Hay que romper los vidrios y brindarse en pedazos,
para que no haya deseo que no quiera cumplirse,
una vez roto
quien lo contiene.
lunes, mayo 28, 2012
Cielo
A
ésta luna le duelen los ojos,
No
quiere ni mirarte.
De
sus pupilas brotan mares, secos.
A
través de sus pestañas maquilladas, se escapan los sollozos.
Tiene
que pintarse de luz los rayos para mirar con cara nueva,
Luna
nueva, Luna triste.
A
ésta luna le
duelen las manos
No
quiere ni agarrarte.
De
sus dedos cuelgan hilos, rotos.
A
través de sus nudillos de piedra, se escapan los golpes.
Luna
llena, Luna bronca.
A
ésta luna le
cuelgan los brazos.
No
quiere ni abrazarte.
De
sus codos suelta remos, solos.
A
través de sus hombros alzados, se le cuelgan los botes.
Luna
a medias, Luna seca.
A
ésta
luna le sobra alguien,
A
Ésta
luna le falta mucho
cielo.
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