domingo, enero 02, 2011
Sabe quien por qué
Silencio transversal al sol. Olvido de siempre y de vez en cuando. Una arena sobre los pies que descalzos pisan el arroyo. Una piedra entre las márgenes del camino. Quizás al cruzar los dedos, cruce con ellos el agua, y al final de todo, se habrá olvidado por que estan allí, caminando, lento, hacia quien sabe donde, por sabe quien motivo, por vaya a saber uno que pena que no vale el sol.
viernes, diciembre 31, 2010
Confianzamadre
Una de las únicas. La que nunca. La breve. La deseada. La que se te escapa.
Una de las tantas, la de siempre. La que evita darte sombra.
La que una vez abierta, expira y traga aire.
Porque aquella confianza no confía en si misma pero sabe que no puede dejarte solo.
Una de las tantas, la de siempre. La que evita darte sombra.
La que una vez abierta, expira y traga aire.
Porque aquella confianza no confía en si misma pero sabe que no puede dejarte solo.
miércoles, diciembre 29, 2010
Un viejo día
Sospecha que un dia no tendrá que sospechar que lo que le queda de resto es lo que ha sido y no se ha dado cuenta, tal vez porque sin saberlo espera que ese día llegue mañana, o quizás sin imaginarse porque sabe que ese día ya ha pasado, sigue sospechando de si mismo cuando se niega a hacer lo de siempre esperando novedades.
martes, diciembre 28, 2010
Suerte
Es una u otra. Cuando mirás una, es la otra y cuando escojes la otra, es la única. La única elección posible, es sin saberlo, la que se decide sin temor a perderla. Es una u otra. Elección o suerte.
viernes, diciembre 10, 2010
de-rrota, La
La humedad la envuelve como la envuelven los días. La vuelve melodía de pocas notas, y no nota que no tiene lo que no ama y nota tras nota, nota nada.
La arrincona una aparente risa en falso. La devuelve sana y salva entre dos brazos. Ama lo que resta, suma lo que odia. Y cuando se ríe no es carcajada sino gemido, leve asombro de dolores.
No es la derrota una mujer cualquiera.
Ni si quiera es divina.
Es humana como pocas.
La arrincona una aparente risa en falso. La devuelve sana y salva entre dos brazos. Ama lo que resta, suma lo que odia. Y cuando se ríe no es carcajada sino gemido, leve asombro de dolores.
No es la derrota una mujer cualquiera.
Ni si quiera es divina.
Es humana como pocas.
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